Pregunta: ¿Mi presencia como padre realmente hace una diferencia en la vida de mi hijo?
Respuesta: Sí la hace. De hecho, la participación de un padre en la familia es un factor social clave en nuestros días. Es un asunto mucho más importante, que por ejemplo, la deuda nacional. Los problemas más relevantes que Estados Unidos está enfrentando no están todos en Washington, D.C.
Lo que un chico puede utilizar, y que frecuentemente no tiene, es el corazón de su padre y el compañerismo del hombre. Un chico necesita por lo menos un hombre que le preste atención, que pase tiempo con él, y que lo admire. Un chico necesita un modelo a imitar, un hombre a quien él puede considerar su mentor.
Por experiencia propia, le puedo decir que es muy fácil para los padres ser egoísta. Sé cuánto luché en contra de poner mis propios deseos adelante de lo que mis hijos necesitaban de mí. Tuve una elección que hacer cada día. Hubiese preferido regresar a casa luego del trabajo y leer mi periódico, recostarme, mirar la televisión, y no interactuar con ellos. Haciendo eso, yo no sólo me habría perdido sus recitales, eventos deportivos, reuniones de la asociación de padres y maestros, sino que también me habría excluido de ellos- de lo que valoran, de sus luchas, o en qué areas ellos habían recibido la bendición de haber tomado una decisión correcta-.
Ser los padres que nuestros hijos necesitan requiere coraje, no perfección. Nosotros no podemos ser padres perfectos. ¿Pero qué podemos hacer? Tenemos que aprender cómo reservar energía para que nosotros no regresemos a casa luego del trabajo tan emocionalmente agotados como para que no tengamos nada que ofrecerles a nuestros hijos. Podemos escoger decir NO al egoísmo, y en su lugar decir “sí” a la próxima generación.
La pregunta que usted debe hacerse a sí mismo es: ¿Estoy presente no sólo físicamente sino también emocionalmente, relacionalmente, y espiritualmente? ¿Estoy allí con mis hijos? A través de su vida usted contestará estas preguntas de forma distinta según la edad sus hijos, lo que sucede con su carrera, y lo que pasa en su matrimonio. Estas son buenas preguntas para realizarse de vez en cuando. ¿Ya se las está preguntando?